A LA DERIVA

Eli Barona
Milei es la caricatura de todo lo que los rojos, zurdos y revoltosos consideramos mofa de la derecha, lejos de esto ser algo digno de continuar con las risas resultado triste y desafortunado, no es mentira ni avergüenza reconocer que la izquierda tiene años a la deriva pues está se a alejado del sector demográfico al que le debe su existencia, la clase trabajadora, pero qué pasará entonces si ambos polos dejan de ser apropiados, la izquierda desapegada al trabajador y la derecha cada día más cercana a una caricatura.

La respuesta no es un chiste, es preocúpate y poco alentadora, la tiranía en cualquiera de sus presentaciones pues hay tiranía conservadora, liberal y de izquierda. Esta postura totalitaria históricamente siempre ha tenido la misma característica, es carismática, atrae a la masas en su peor momento social, cuando está está más a la deriva y no se puede confiar en la clase gobernante, usa discursos damagogos, busca un enemigo común, niega la cultura o limita el acceso a la misma. Lo sé todo esto descrito no se siente tan lejos de nuestra actualidad.

Milei es un payaso, trump es un actor o una celebridad, morena los lobos disfrazados de ovejas y ovejas disfrazas de lobos, pero qué pasará cuando una nueva figura llegue a escribir una historia, una figura como el alemán, el soviético nacido en Georgia, el chileno puesto por los americanos o quizá el polaco a cargo del estado ilegítimo, en fin la lista es larga.

Este no es un llamado a la reformación de la derecha o a la reconciliación de la izquierda, es una invitación y una advertencia a los votantes, a cultivarse, mantener alerta y formar un criterio, para nunca permitir que la tiranía nos maneje.