El primer ministro Keir Starmer, anunció que reconocerá oficialmente al Estado de Palestina si Israel no acepta un alto al fuego en Gaza antes de septiembre.
La postura británica se suma a la creciente presión internacional para detener la ofensiva militar israelí, que ha dejado miles de muertos y una crisis humanitaria sin precedentes en el enclave palestino.
El reconocimiento podría ocurrir en el marco de la Asamblea General de la ONU, en la que Londres exigiría también el fin del bloqueo humanitario y el compromiso de Israel con una solución negociada basada en dos Estados.
La respuesta del gobierno israelí no tardó: el primer ministro Benjamin Netanyahu acusó al Reino Unido de “recompensar al terrorismo” y afirmó que la creación de un Estado palestino solo agravaría la amenaza en Medio Oriente.
Con esta declaración, el Reino Unido se convertiría en el segundo país del G7 en dar un paso hacia el reconocimiento formal de Palestina, después de Francia.