BLINDAJE EXPRÉS: LA NUEVA VACUNA CONTRA EL HUACHICOL FISCAL SE LLAMA AMPARO

Pablo Adrián

En el México mágico donde la justicia se dobla como cuchara en espectáculo de ilusionista, ahora resulta que los hijos del prócer de la 4T Andy y Bobby, mejor conocidos como el dúo dinámico de la impunidad, ya tienen amparo listo y servido en bandeja antes siquiera de que alguien los toque.

Ni firmas, ni pruebas, ni comparecencias, bastó un documento más chueco que declaración patrimonial de funcionario, para que la flamante jueza, Bárbara Valeria Rosas Sifuentes, detuviera cualquier intento de capturarlos por el escándalo del huachicol fiscal.

¿El abogado?, uno que dice ser Francisco Javier Rodríguez Smith MacDonald, sí, ese nombre suena más a villano de telenovela gringa que a defensor legal, el mismo que ha sido defensor de Rafael Caro Quintero. ¿Firmas del abogado? Ninguna. ¿Consentimiento de los quejosos? Tampoco.

Pero eso no impidió que la jueza, recién llegada al cargo por la vía del voto popular, (qué podría salir mal), ordenara el “detente” judicial, cual si fuera estampita milagrosa con la cara de AMLO.La cereza del pastel: además de Andy y Bobby también se blindaron figuras del submundo aduanal-marítimo-militar, un dream team de nombres rimbombantes como “Lady D”, “El Capitán Sol” y “El Señor de los Buques”. Si esto fuera una serie de Netflix, sería un thriller narco-fiscal con final predecible, todos libres, todos felices, todos amparados.

Y aunque la jueza aclara que la suspensión “no aplica si los actos tienen que ver con un delito”, el tono es casi de súplica a las autoridades: “sí, por fa’ están deteniendo a alguien, suéltenlo… A menos que tengan pruebas reales, pero si no, libérenlos YA”.

Lo más pintoresco: mandó buscarlos personalmente en instalaciones de la FGR, como si fueran niños extraviados en el supermercado.

¿Quién redactó la demanda? Nadie sabe

¿Quién la firmó? Tampoco.

¿Qué tan real es la amenaza de captura? Es lo de menos.

En México, basta con temer un castigo para que la justicia te pida perdón por incomodarte. Así se forja la nueva aristocracia de la 4T: no con méritos, sino con el escudo de papá, con jueces complacientes y con abogados que aparecen y desaparecen como magos del humo judicial. Porque en este país, no es que la ley se aplique, es que se negocia.

Mientras a ti te embargan por deberle al SAT una mordida de torta, a los hijos del Mesías Tropical les tienden alfombra roja judicial para que no los roce ni la sospecha. Y si alguien se atreve a investigar, ya tienen amparo preempacado, sin firma, sin ratificación, sin vergüenza. Todo con el sello oficial: hecho en Zacatecas, aprobado por el pueblo.Y claro, como buen sketch surrealista, la jueza incluso pide que los vayan a buscar por si “están detenidos en alguna oficina”, como si se les hubiera extraviado una mascota y no fueran investigados por huachicoleo fiscal, ese eufemismo de cuello blanco para decir robo monumental con aval institucional.

Lo más patético no es que esto ocurra, lo verdaderamente trágico es que ya ni escandaliza. Que la justicia mexicana funcione como servicio a domicilio, según apellido y conexiones, es algo que se da por sentado. La 4T prometió acabar con la mafia del poder, lo que no dijo es que iban a heredarla.