La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como homicidio el caso de Irma Hernández Cruz, taxista y maestra jubilada de 62 años, secuestrada el 18 de julio en Álamo, Veracruz, y hallada sin vida días después.
Aunque el gobierno estatal sostuvo que falleció por un infarto, Irma fue obligada a grabar un mensaje amenazante antes de morir, lo que evidencia que su muerte no fue un hecho aislado.
Sheinbaum señaló que el hecho, sin importar la causa médica, constituye un homicidio y debe esclarecerse.
La Fiscalía estatal ha detenido a cuatro personas, mientras taxistas y organizaciones civiles claman justicia y mayor protección para las trabajadoras del transporte público.